Introducción del Libro |
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Evite que su Hijo sea Adicto y Violento. |
Un manual para padres y educadores - Ed. Lumen |
Derechos reservados para el DR. Hernán Ortiz Maldonado . |
INTRODUCCIÓN |
Día a día nos sorprendemos por los hechos graves que cometen adolescentes y niños. |
Las cifras de delitos en que ellos intervienen directa ó indirectamente, (violaciones, robos, homicidios), va en aumento, y es proporcional con el aumento en la tasa de suicidios de la misma edad, y al incremento de consumo de sustancias psicoactivas. |
No entendemos como puede ser que esté ocurriendo esto a nuestros niños en el siglo XXI. Son los adultos los que ofrecen las condiciones que generan violencia descontrolada y abuso de drogas. |
La prolongada crisis de valores que sufre el mundo, nos confunde y desorienta. Perdemos la capacidad esencial de padres, (madres y padres), que es la de ofrecer los elementos para crecer con un marco de ilusiones y creencias. |
Sometemos a los niños a dos clases de desgracias: por un lado, somos ineficientes para definir metas que eduquen en solidaridad y respeto por el prójimo, porque hemos dejado la vida sin utopías ni ideales. Por otro, reprimimos la expresión joven, explotamos a millones de niños enviándolos al trabajo prematuro, y permitimos un paraíso de drogas de consumo masivo, y violencia generalizada. |
Estas contradicciones y excesos muestran un egoísmo adulto y una falta de responsabilidad por el futuro. Las ciudades crecen formando bloques de gente aislada según códigos de poder y consumo. La palabra ha perdido valor y los sentimientos son escasamente demostrados y vergonzantes. |
En éste clima general crecen nuestros hijos. Los padres abandonamos la intuición rectora, la imaginación para educar y formar. No hay pensamientos que nos sostengan ante gran cantidad de interrogantes, incremento de la pobreza, y catástrofe ecológica globalizada. Los esquemas de ilusiones que nos rodearon en nuestra propia juventud han caído, y el descreimiento explica la inercia y falta de confianza que marca el accionar como padres. |
¿QUE HACER? |
Sin embargo hay algo que podemos hacer. Es ponernos a trabajar con y sobre nuestros hijos. La salida está en un mundo alternativo a lo fragmentario. La construcción debe partir desde lo íntimo familiar. Con la meta colectiva de recrear espacios comunes; vivencias fantásticas de ternura y emociones; hay que edificar un contenido dentro de una realidad superficial y cruel. Sabemos que es difícil. |
A la vez que crecen nuestros hijos, el mundo se diversifica rápidamente y estamos tentados a abandonar la ilusión de cambio, en un caos anónimo sin responsables directos. |
Ahora es el momento, asumamos nuestro mandato de padres. El comienzo es hoy mismo. Traeremos recuerdos y pondremos en práctica rutinas nuevas. Escucharemos la voz de nuestros niños y adolescentes, y sin dudar daremos un marco de referencia claro y seguro, a través de nuestras propias acciones y de un sistema de alicientes, límites, y normas. |
Los estudios que tratan de explicar el fenómeno de la violencia, los delitos sociales, y el abuso de sustancias de adicción, encuentran que estos jóvenes descreen del mundo, pero no proponen otro, ó no son capaces de hacerse oír. Están paralizados y desilusionados. Se han criado entre los ruidos que un conjunto de valores produce al caer, y en la falta de nuevas propuestas aglutinantes. Han sentido ellos mismos las dudas y egoísmos de sus padres, que nunca terminan de crecer, y muchas veces compiten con ellos creyéndose en un estado de juventud eterna. |
Han observado la mediocridad de las vidas de los mayores, en cuanto no han tenido protagonismo. |
¿COMO LO HAREMOS? |
Por ende, las consignas propuestas en éste libro, son para que cada hogar recupere el espacio y el tiempo para sí; Recupere el protagonismo y pueda decidir sobre el futuro de sus hijos. La manera es haciéndolos fuertes y aptos, con voluntad decidida hacia concretar las metas que se impongan. Esto se logra con dedicación y sensibilidad. Generar posibilidades para que sean libres de dependencias, es apuntalar sus mecanismos de adaptación para que aprendan a soportar las carencias y sufrimientos de la infancia. Sepan respetar las diferencias con los otros, y ayudar al resto del grupo. Diferir la satisfacción de necesidades como medio de crecer con mayor cantidad de estrategias y conductas de adaptación. |
Por ello es imprescindible que sean tolerantes, tengan buenos modales y estén acostumbrados a pensar y opinar; sean extrovertidos pero no jactanciosos, sociables y a la vez sepan gozar la intimidad. Organicen sus horarios y cumplan con las citas y obligaciones familiares. Sean pulcros, confiables y ordenados, lo que no significa sometidos y rutinarios. Por el contrario, con imaginación libre, creatividad, capaces de planificar, y cumplir por etapas lo deseado. Compartir y considerar la posición del otro, los hará amantes de lo justo y democrático. |
Podrá decirse que criar hijos de esta manera tiene el riesgo de hacer niños demasiado sensibles, luego indefensos a las agresiones. Nada mas equivocado. Los niños con hogares comprometidos de la manera que se expone en éste libro, serán más inteligentes socialmente, resolverán conflictos, y sabrán defenderse sin acudir al delito ni al abuso de drogas, tendrán la fuerza de la imagen de la historia familiar, y el norte de un mundo creíble. Es cierto que será obligatorio que Ud. participe reclamando en las instituciones, colaborando con los docentes, intercambiando propuestas con otros padres. En otras palabras, demostrando que también cree en superar esta aguda crisis social. Si sus hijos lo ven decidido y tomando parte, se sentirán estimulados. Si son comprendidos, crecerán mas fuertes y comprensivos, y si se les dan normas claras, las cumplirán y harán cumplir. |
En éste libro damos los pasos para comenzar: hay que torcer el designio mundial sobre su hijo. No pierda tiempo. ¡Entusiásmese y adelante!. |
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